jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Por qué hago lo que hago?

A raíz de una publicación por ahí, se me ocurrió contestar a esta pregunta y además de conocer la existencia de un ente totalmente pasivo por el mundo y que no hace mucho con su vida, no es que yo crea que haga mucho con la mia, pero estudiar historia en Santiago, formar y ser parte de una agrupación animalista en Pichilemu, las clases de inglés y preparación para español, me mantuvieron un poco ocupada este año, sin tomar en cuenta el tiempo que demanda la familia y los amigos, pero ¿por qué hacer tanta cosa en vez de tener tiempo libre? En primer lugar se me ocurre una respuesta puramente egoísta, por mi bienestar mental, soy de esas personas que si no hacen nada se bajonean, estaría con depresión encerrada en mi casa y sería un ser vacío, pero en realidad la respuesta va mucho más allá de mi propio bienestar. Me gusta pensar que si hago algo, con mi actuar puedo motivar a otras personas a hacerlo, me he dado cuenta de que todo funciona como efecto domino y que con una simple acción puedes hacer mucho y no te das ni cuenta cuando estas dentro de una red de personas que piensan similar a ti y que juntos pueden lograr un montón de cosas, eso es lo que me mueve, se que mi humilde actuar no cambiara el mundo, pero me lleva a mantener la esperanza de que juntos podemos mejorarlo.

Y tú que escribiste si valía la pena trabajar en una comuna que permanece inmóvil y sumisa, yo te respondo: claro que sí, soy una convencida de que cada actividad que realicemos vale la pena, sobretodo porque si nosotros no lo hacemos nadie lo hará, seamos la voz que irrumpa en ese silencio pichilemino, demostremos que queremos cultura y que nos preocupamos por el bienestar de Pichilemu.
Ha pasado el tiempo desde que empezó todo este cuento y sí, vale la pena. Cada cabrón dolor de cabeza, cada noche que sólo dormí 4 horas, las 6 horas de viaje semanales, todo valió la pena porque en este proceso he conocido gente maravillosa y porque cada sacrificio tiene su recompensa y se que vienen muchas más a futuro. Él que siembra, siempre cosecha y como dijo un viejo sabio de mi familia: “a este mundo vinimos a sembrar”. Además me siento recompensada con haber aprendido de que la unión hace la fuerza y agradezco a mi madre Pacha por haberme puesto a gente tan increíble en el camino.

Él que quiera seguir haciendo nada con su vida y pegado en el pc que lo haga, él se lo pierde, que lástima, lo que es yo, tengo una vida feliz y satisfactoria y no cambio ese acelerado ritmo de vida por NADA! Soy una uka plena así =)

1 comentario:

  1. nada que agregar, todo está dicho y estoy completamente de acuerdo, aqui vinimos a sembrar y a cosechar buenos frutos, eso sólo será producto de nuestro trabajo y perseverancia en lo que hacemos.
    Uka sigue en lo tuyo, disfrutando y siendo feliz. te quiero amiga. DTB!

    ResponderEliminar